Amor y sexo

La diferencia esencial entre el orgasmo masculino y el femenino

Una serie de estudios confirman que somos más parecidos de lo que creemos

Editor: Redacción Multimedia

La diferencia esencial entre el orgasmo masculino y el femenino

La diferencia esencial entre el orgasmo masculino y el femenino

Una serie de estudios confirman que el orgasmo masculino y el femenino se parecen más de lo que cabría esperarse. Por eso, a continuación, compartimos un extracto de un artículo de 'El Confidencial'. Una investigación realizada en Londres en 1969 no encontró diferencias significativas en los aumentos de la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la hiperventilación durante la culminación del sexo. Otro estudio más reciente, llevado a cabo por la Universidad de Stanford, descubrió niveles similares de oxitocina (la llamada hormona del amor) en los dos sexos.

Asimismo, en una investigación realizada por la Universidad de Reed, en Estados Unidos, más de 70 profesionales -ginecólogos y psicólogos clínicos en su mayoría- fueron incapaces de identificar diferencias entre los tipos de palabras usadas por estudiantes (hombres y mujeres) para describir sus orgasmos (eliminando, por supuesto, las palabras que hacen referencia a sus genitales). “Esto sugiere que la experiencia del orgasmo para ambos sexos es subjetivamente la misma”, concluyeron los científicos.

Al parecer, los datos demuestran que ni los hombres son de Marte ni las mujeres de Venus, que somos del planeta Tierra y nos parecemos más de lo que creemos, hasta en la cama. El psicólogo Alan Fogel lo achaca a una razón meramente fisiológica. “Las vías neuromotoras para las contracciones orgásmicas son similares en machos y hembras de todos los mamíferos. A la naturaleza le gusta ser práctica, así que, ¿por qué utilizar diferentes métodos para una misma función?”, señala en 'Psychology Today'.

Asimismo, señala que el orgasmo tiene el mismo propósito sin importar el género: la procreación. Él lo explica argumentando que “los momentos emocionales compartidos mejoran nuestro sentido corporal propio y el de nuestra pareja”. Y pone el siguiente ejemplo: “Cuando observamos a alguien llorando, sentimos tristeza por y con ellos. Cuando observamos a alguien que siente un orgasmo, independientemente del género, aumenta nuestro deseo, nuestras ganas y nuestra experiencia. Si los orgasmos fueran radicalmente diferentes entre hombres y mujeres, esto sería imposible”.

¡No te puedes perder esto! Conoce Jeju Loveland, el parque temático de la intimidad [FOTOS]