Familia

¿Patito feo? Complejos en niños y adolescentes

Consejos para ayudar a nuestros hijos a mantener una óptima autoestima

Editor: Redacción Multimedia

¿Patito feo? Complejos en niños y adolescentes

¿Patito feo? Complejos en niños y adolescentes

Todos hemos leído el famoso cuento de Hans Christian Andersen llamado El Patito Feo, que narra la historia de un peculiar huevo que llegó de casualidad al nido de una pata. Cuando el pequeño animal salió del cascarón, no era tan bello como sus hermanos, quienes no dudaron en hacer mofa de él, sin imaginar que se transformaría en un hermoso cisne. Un malestar similar al que sintió el Patito Feo sufren los niños o adolescentes cuando no se sienten del todo a gusto con su apariencia física. Sobre este tema, la psicóloga clínica Carmen Arenas del Hospital Nacional Dos de Mayo revela más datos.

Apariencia. La etapa del “patito feo” puede aparecer en la niñez, cuando el menor empieza a mirarse sí mismo y evaluar sus cualidades físicas. Sin embargo, tiene mayor incidencia en la pubertad por todas las transformaciones que se dan en ese momento.

El paso a la adolescencia. Esta etapa de la vida se inicia con los cambios en las facciones del rostro y el cuerpo como la aparición de vello, el cambio en la voz, entre otros. También puede generar malestar en los adolescentes, quienes empiezan a tomar más en cuenta como se ven y su aceptación social en los grupos de amigos.

Autoestima. Es importante el acompañamiento de los padres, pues son ellos quienes tienen que ayudar al niño o adolescente a no solo ver sus defectos, sino también sus cualidades externas e internas, además de ayudarlos a quererse tal y como son.

Mirar el lado positivo. Resiliencia es el término clínico que se utiliza para designar a la capacidad de adaptación a situaciones adversas. Las personas, desde pequeñas, deben empezar a desarrollar una sólida autoestima que no permita que comentarios negativos las dañen profundamente.

Consecuencias mayores. Si el problema no es controlado a tiempo, puede desembocar en depresión. La confianza de padres e hijos es vital para que los menores puedan contar lo que les aflige y así buscar soluciones juntos.

Trastorno disfórmico corporal. Es un mal clínico que se caracteriza por una preocupación excesiva del cuerpo o de un defecto físico, real o imaginado, a tal punto que interfiere negativamente en la vida cotidiana. En este caso, es necesario acudir inmediatamente a un especialista que pueda darle al paciente la terapia necesaria.

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