Salud

La relación de la carragenina con enfermedades

Componente ha generado polémica entre la ciudadanía

Editor: Redacción Multimedia

La relación de la carragenina con enfermedades

La relación de la carragenina con enfermedades

En los últimos días se ha venido cuestionado el contenido de algunos productos de consumo masivo, principalmente los lácteos, en los que entre muchas sustancias se menciona a la carragenina como causante de las úlceras estomacales y el cáncer, por lo que representantes de diversas instituciones se han manifestado.

Ante ello, el destacado médico Elmer Huertas, manifestó que “muchas otras sustancias químicas e incluso aparatos como los teléfonos celulares, el impacto de esos productos sobre la salud humana es muy difícil de demostrar. Debido a su amplio uso y la ausencia de casos obvios de enfermedades relacionadas, demostrar una relación de causa a efecto es muy difícil. Por increíble que le parezca, no se ha documentado ningún caso de enfermedad en humanos relacionado a la carragenina”.

Según el experto, la carragenina, que es autorizada por la FDA, Administración de Alimentos y Medicinas de Estados Unidos y la Organización Mundial de la Salud (OMS), es empleada para dar viscosidad y sedosidad a diversos tipos de alimentos. De acuerdo a la FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, el uso de la carragenina se da en tres campos: en alimentos, en productos farmacéuticos y en otros usos industriales.

Es importante señalar que desde los años sesenta se manifestaron algunos efectos negativos de la carragenina en experimentos en animales y células humanas aisladas. Los daños se centraron en dos áreas: su capacidad inflamatoria y efecto cancerígeno en el intestino de diversos animales, especialmente ratas y ratones. En el 2008, se hizo un pedido a la FDA para que se prohíba su uso, petición que fue desestimada en junio del 2012, aduciendo falta de solidez científica en los estudios presentados.

Finalmente el especialista señala que lo más prudente es que los fabricantes coloquen claramente en las etiquetas si sus productos tienen o no carragenina (listado también como E-407) y que sea el consumidor quien decida si quiere o no comprar ese producto. “Por la evidencia científica actual, me atrevería a decir que el teléfono celular que tiene usted en su bolsillo, podría ser tan o más peligroso para su salud que la carragenina”, enfatizó. 

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