Trabajo

¡A tomar en cuenta! 7 momentos para callar con éxito en el trabajo

¿En qué aspectos una persona debe guardar silencio para evitar problemas en la oficina? Entérate aquí.

Editor: Multimedia

Fotografía: Internet

¡A tomar en cuenta! 7 momentos para callar con éxito en el trabajo

¡A tomar en cuenta! 7 momentos para callar con éxito en el trabajo

Hay situaciones donde es preferible quedarse callada y no soltar ninguna palabra. ¿Te ha pasado alguna vez que haz sentido cierta tensión en la oficina sólo por unas cuantas palabras?

1. Cuando el debate es intenso: Imagínate que estás en el trabajo y tienes que lidiar con tu superior o un compañero de trabajo sólo con un tema en específico. Si el tema es del desagrado de todos, pero tú defiendes tu posición, ten por seguro que sí o sí habrá problemas. Lo mejor es guardarse algunos comentarios:

2. Al soltar una pregunta: Es horrible cuando preguntamos por algún consejo y lo que realmente queríamos decir era: “Vamos, avance rápido que quiero llegar a la parte en la que digo yo lo que pienso, en su lugar”. Si empiezas con ese tono, no dudes en que podrías recibir un comentario por el jefe.

3. Cuando alguien malinterpreta tus comentarios: No sientas miedo si alguien toma a mal tus comentarios. Sólo tú eres responsable si llegas a sentirte mal o no. Te recomendamos no seguir en el círculo vicioso de los dimes y diretes y callar por un minuto.

4. Cuando terceros roban nuestras ideas: Al momento de negociar algo es mejor que la propuesta la hagas por tu cuenta y no pasar la información a terceros. Te puedes ganar más de un problema.

5. No te jactes por algo y mejor comparte tus ideas: ¿Sientes que es bonito presumir de algún asunto y sólo ser tú quien se lleve los créditos? Cuidado que hay una delgada línea entre compartir y jactarse. Lo recomendable es trabajar en equipo.

6. El comentario va con el ego: A veces por orgullo o celos hacemos comentarios muy desatinados, pero la idea es que no nos dejemos llevar por las apariencias.

7. Cuando se generan discusiones: Muchas veces en las discusiones sociales sobre religión, política, sexo nadie escucha, todos piensan en reafirmar sus propias opiniones y creencias. Nadie gana estas discusiones, más bien todo lo contrario. Los cuerpos se tensan, el cerebro no piensa parecemos leones en lucha más que personas. Es mejor dejar ahí el tema.

Vea más: ¡No seas una máquina! 5 maneras para eliminar la adicción al trabajo