Familia

¿Tu hijo no quiere irse a dormir?

Descubre los factores que podrían estar detrás de su miedo

¿Tu hijo no quiere irse a dormir?

En la primera infancia es cuando el sueño se vuelve más consistente

A determinada edad, a los niños se les hace todo un mundo pasar la noche a solas en la oscuridad de su habitación y es natural que busquen todo tipo de excusas para no irse a dormir. 

Frente a este problema lo que generalmente se le aconseja a los padres es acompañar a sus hijos hasta que les llegue el sueño. Siempre con la luz apagada o con una lámpara de luz tenue para acostumbrarlo a la oscuridad. Aunque se demore en conciliar el sueño, cuando duerma lo hará con más seguridad y tranquilidad.

 

¿A qué se debe?

Una de las razones más sencillas puede ser que tenga demasiadas ganas de jugar. Esa cantidad de energía puede dosificarse durante el día. Si llevan al niño a correr u algún otro tipo de actividad física, es más probable que por la noche regrese tan cansado que se duerma en cuestión de minutos. 

También ocurre con los niños que solo ven a sus padres de noche. Concentran su atención a esa hora del día porque es la única que tendrán junto a sus padres. En ese caso es mejor darles tranquilidad y grandes dosis de afecto para que vayan a dormir con más confianza.

No faltan también los engreídos cuya ausencia de límites les hace creer que pueden desconocer la autoridad de los padres. En este caso es mejor no enfrentarlos directamente sino darles razones para que comprendan la importancia del sueño. 

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